Archivo | 10:51 am

Las manoplas de Caperucita y Si los gatos llevasen botas gobernarían las ranas: OQO editora.

3 Nov

 

Desde la editorial OQO nos informan de las novedades editoriales.

Hay más lecturas que lectores. Un mismo cuento puede generar en la misma persona diferentes sensaciones o interpretaciones dependiendo de la edad, momento, contexto social o emocional en el que se encuentre. 

La reincidencia de pequeños y mayores en los clásicos provoca finalmente, un gusto por la revisitación.

A autores e ilustradores suelen apetecerles una vuelta de tuerca, en la que es imprescindible la complicidad del lector. En estos casos, la connivencia supone que ambos actores sean conocedores del relato popular. De no ser así, la propuesta carece de sentido, al basarse en una lectura a través de la sorpresa, desconcierto y transgresión con respecto a la historia original.

Esta es la premisa con la que juegan las dos novedades de OQO editora.

 

Las manoplas de Caperucita, de Inés Almagro e ilustrado por Mikel Mardones.

Este cuento popular ha sido objeto de incontables versiones. Un abanico amplio de interpretaciones que no se reduce a la aleccionadora de Charles Perrault o a la edulcorada de los hermanos Grimm. Así, figuras de prestigio de la literatura infantil y juvenil como Roald Dahl o Gianni Rodari han revisitado desde el humor y la ironía este clásico para vestir de amarillo a Caperucita o dotarla de un arma con la que conseguir un abrigo calentito de piel de lobo.

Al adentrarnos en esta lectura, se nos presupone conocedores del desarrollo de la versión popular más extendida. En esta versión de Inés Almagro, la protagonista se pone al lado del lector, quien se pregunta lo mismo que la pequeña ante lo inédito de los acontecimientos y el inusitado comportamiento de los personajes.

 
 

La originalidad del texto se ve reforzada con el trabajo del ilustrador, Mikel Mardones, que rompe el arquetipo físico de una niña de trenzas rubias y cara dulce que forma parte del imaginario colectivo, y además incorpora extravagantes y divertidos personajes: un  búho, un cerdo… a los que Mardones define como “observadores curiosos” que no interrumpen la caminata de la pequeña a la casa de la abuela. 

 

Si los gatos llevasen botas gobernarían las ranas, de Raquel Saiz e ilustrado por Rashin Kheiriyeh.

!Eh!!Eh! No tan deprisa… ¿Qué pasaría si todos los gatos llevasen botas? Ni todos los gatos llevan botas ni todas las brujas son malvadas ni todos los príncipes se convierten en ranas. !Eso son cuentos!

Raquel Saiz hace una revisión del cuento popular europeo recopilado en 1697 por Charles Perrault en su Cuento de mamá ganso y es, sobre todo, una coctelera de protagonistas de relatos clásicos infantiles: los ratones y el Flautista de Hamelim, brujas, príncipes convertidos en ranas, princesas dispuestas a besarles (aunque con asco) para romper infructuosamente el hechizo.

“Este no pretende ser un cuento sobre el mundo, es un cuento sobre los propios cuentos; porque las historias tienen sus normas y es peligroso cambiarlas”, advierte la autora.

 

Rashin Kheiriyeh capta perfectamente el tono desenfadado y divertido de la historia. Así, la ilustradora iraní convence con su apuesta colorista y una representación original y arriesgada de los personajes de los cuentos clásicos.

 

A %d blogueros les gusta esto: