Peter Pan y Wendy. J.M. Barrie y Robert Ingpen.

3 Ene

 

Este año se cumplen 100 años de la historia de Peter Pan y Wendy escrita por J. M. Barrie.

Queríamos que éste fuese el primer libro del año en el blog, porque sin duda, es una de las historias más hermosas que hemos leído nunca jamás.

 Peter Pan y Wendy, de J.M. Barrie e ilustrada por Robert Ingpen. Editorial Blume.

 

James Matthew Barrie nació en Escocia en 1860 y en el momento de sus muerte, en 1937, era un hombre rico y famoso gracias a sus libros. Sin duda, la historia de Peter y Pan y Wendy le ha reportado mayor fama, y fué concebida en un principio como una obra teatral, titulada Wendy, que se reprensentó por primera vez en 1904. La primera versión publicada de Peter Pan, apareció en 1928.

 

 

Barrie no tenía hijos. Entabló una fuerte amistad con la familia LLewellyn Davies y al morir los padres, tuteló a sus cinco hijos. Estos chicos fueron la inspiración para las historias que circulan por la novela, pero además, también despertaron una gran cariño en él. La muerte en el transcurso de sus vidas de dos de ellos, le provocarían un dolor irreparable.

Barrie era muy amigo de Arthur Conan Doyle y del aventurero y escritor Stevenson y tanto le gustaba ese espíritu valiente, que participó también en la financiación de la expedición de Scott al Polo Sur. Por eso no es de extrañar el arrojo de los personajes en sus historias.

Los derechos de la obra de Peter Pan, cuyo valor no se sabe pero se estima en una inmensa fortuna, están cedidos al Great Ormond Street Hospital for Children.

 

Es mucho lo que se ha escrito y múltiples las versiones de Peter Pan que se han producido, por eso, no es nada fácil abordar la lectura de la obra original con ojos limpios y nuevos, renunciando a nuestro imaginario infantil y a los prejuicios que nos haya podido ocasionar.

Merece la pena intentarlo, aunque tengas que comenzar a leer las primeras páginas más de una vez, y estar dispuesto a dejarte llevar por un torrente de poesía, metáforas, escenas y situaciones maravillosas. Después, ya nunca volverán a ser los personajes de esta novela los que te habían contado, y sólo, las palabras de su autor Barrie, serán dueñas de ellos y de tu imaginación.

 

Todos los niños, menos uno, crecen.

La familia.

A Barrie le gusta mucho jugar con la ironía en el tema familiar. Mientras que todo en esta familia aparenta la más absoluta normalidad: A la señora Darling le encantaba que todo fuera como es debido y el Sr. Darling mostraba pasión por ser exactamente igual a sus vecinos… de pronto, la Niñera de los tres niños, Wendy, John y Michael, es una perra terranova a la que llaman Nana que encontraron en los jardines de Kensington y que era más meticulosa con los niños que cualquier otra niñera.

El señor Darling es trabajador, se ocupa de la economía familiar y de la posición social.La señora Darling tiene una mente romántica y compleja. Siempre con un beso en la comisura derecha de la boca que nunca daba.

Jamás existió una familia tan sencilla y feliz hasta que llegó Peter Pan. (¿Recuerdas cuándo llegó Peter Pan a tu familia? A los niños les encanta, pero a las madres…)

La señora Darling oyó hablar de él una noche mientras ordenaba las mentes de sus hijos. Esto lo hacen las mamás: guardan los enfados y travesuras, y airean los pensamientos más bonitos, listos para ponérselos en cuanto despierten.

Y entonces… lo reconoció, rememorando su infancia.

El País de Nunca Jamás.

La mente de un niño es el País de Nunca Jamás. Es difícil dibujar su mapa porque nada es inmóvil. Es una isla y a sus mágicas orillas es adonde llegan siempre en sus barquillas los niños cuando juegan. Nosotros también hemos estado allí; incluso aún podemos oír el ruido de las olas, pero ya no desembarcaremos jamás.

 

Peter Pan entra en los sueños, se sienta a los pies de la cama de Wendy y toca la flauta, como una llamada para preparar un viaje del que no querrá que vuelvas y en el que nunca crecerás.

 

Peter vuelve una y otra vez,  !y es tan agradable su compañía!

¿Cómo resistirse a no hacer con él un viaje al País de las hadas?

 

 

Peter Pan.

Peter es un personaje complejo. De aspecto descarado, es un muchacho encantador, vestido con hojas secas y con los jugos que brotan de los árboles, pero lo más fascinante era que consevaba todos los dientes de leche. 

Vive con las hadas. No tiene madre ni ningún deseo de tenerla, pues le parece que es una de esas personas a quienes se les da demasiada importancia.

¿Por qué piensa así, de esta manera tan dolorosa, al menos para nosotros?. Pues parece ser que un día Peter se marchó volando y cuando regresó, la ventana estaba cerrada. Su madre lo había olvidado y había otro niño durmiendo en su cama.

Peter odia a los adultos, siempre lo estropean todo. Él no sabe su edad, porque se escapó el día que oyó lo que sería cuando fuera hombre.

Quiero ser siempre un niño pequeño y divertirme, por eso se escapó de los jardines de Kensington y se fue con las hadas.

 Sí, sí… Peter Pan te descoloca en muchas ocasiones. Es bastante bipolar. Es engreído y presumido; olvida las cosas que dice o promete con facilidad y es muy mandón.

Pero no hay nadie tan valiente como él. Conserva su primera risa y es la más encantadora que puedas escuchar. Es noble y justo en las peleas: nunca atacaría por la espalda y la injusticia le deja abatido. Le encantan los cuentos:

– ¿Sabes por qué las golondrinas construyen sus nidos en los aleros de las casas? Es para escuchar cuentos. Y !ay, Wendy, tu madre os estaba contando un cuento tan bonito!.

 

Wendy.

Es todo dulzura. Es amable y maternal. Se aventura en su imaginación y en el juego, pero nunca pierde la referencia de su familia y está absolutamente segura de que su padre y su madre dejarían la ventana abierta para que ella regresara volando.

 Ella es la mamá, el hogar de estos niños aventurados en un mundo sin padres. Y sabe contar cuentos:

!No te vayas Peter! – le rogó ella- Yo me sé muchos cuentos.

Sólo hay un cuento que Peter no puede escuchar, es ése que Wendy narra en el que los niños huyen de casa como seres descorazonados, y tras dedicarse un tiempo a ellos mismos, cuando necesitan atenciones especiales, vuelven de nuevo a por su madre, seguros de que serán recompensados en lugar de recibir una paliza.

Según Peter, Wendy se equivoca: las madres no son así. Y mientras sigan siendo así, sus hijos se aprovecharán de ellas.

Y será Wendy quien abrace muy fuerte a Peter cuando en sueños llore.

Volar hacia el País de Nunca Jamás.

Éste es uno de los viajes más alucinantes. !Poder volar! … pero hay que convencer a Wendy y Peter es muy hábil:

…Te enseñaré a volar, hay sirenas, te respetaremos, podrías arroparnos por las noches y zurcirnos la ropa… y hacernos bolsillos.

Vuelan y pierden la noción del tiempo, porque además es imposible definir el tiempo en Nunca Jamás: hay lunas, lunas y lunas y soles.

Desde arriba ven su mundo de imaginación… y esa parte más oscura de la isla… es el miedo.

Este lugar está muy poblado de personajes fascinantes. Seguro que conoces a más de uno de ellos. Tal vez incluso, no hace mucho que hayas estado allí.

 

Hadas y Sirenas.

Campanilla de Calderero es nuestra hada protagonista. Está en edad de crecimiento. Su lenguaje es como un tintineo de campanillas. Si te esparce su polvo dorado, podrás volar. Sabe decir palabrotas y es bastante celosa: haría cualquier cosa por defender a Peter.

Las hadas son los mil pedazos en que se rompió la primera risa de un bebé. Tendría que haber un hada por cada niño, pero cada vez que uno de ellos deja de creer en las hadas, una de ellas muere.

Las hadas son tan pequeñas, que sólo tienen espacio para un sentimiento: por eso o son buenas, o son malas. Si se apagan, dejan de existir y sólo podrían revivir si un niño no deja de creer en ellas.

Las Sirenas viven en una Laguna. Son descaradas, perezosas y mal habladas. Tratan a todos los chicos con desprecio, excepto a Peter Pan, con quien pasan horas de conversación y juegos.

 

 

 Los Niños Perdidos.

Peter Pan es el Capitán de los niños perdidos. Son los niños que se caen de sus cochecitos en los Jardines de Kensington, cuando las niñeras miran para otro lado. Si no los reclaman, los envían al país de Nunca Jamás. Allí viven en una casa subterránea, a la que se accede por el hueco de los troncos de los árboles.

¿Sabes por qué no hay Niñas Perdidas? Según Peter, porque ellas son demasiado listas como para caerse de los cochecitos.

Los niños perdidos no pueden crecer y se visten con pieles de oso. Así lo hacen Tootles, Nibs, Shightly, Curly y los gemelos. Adoran a Wendy, porque es como una mamá y ella sabe que las atenciones y cuidados hacen sentirse únicos y especiales.

Desde luego, Barrie no olvidó ni uno de los capítulos de la imaginación de un niño.

El Capitán Garfio.

Para que Peter sea ralmente valiente, debe haber un personaje malo, malísimo. Aquí, el peor pirata.

Garfio es extravagante con largos rizos negros, ojos azules, vestido como Carlos II. Fuma dos puros al mismo tiempo y tiene una garra de hierro.

Es valiente y sabe de buenos modales. Le desquicia la arrogancia de Peter Pan y sueña con acabar con él. Pero para Peter, el Capitán es un auténtico !!Bacalao!!

Garfio se siente terriblemente solo en el barco con sus secuaces. Su barco, el Jolly Roger, era el caníbal de los mares y flotaba a salvo de todo peligro gracias a su horrorosa reputación.

Garfio se jactaba de que el aliento que se desprendía al pronunciar su nombre, protegía a su barco. Un aliento de azufre y hiel.

Esa garra de hierro te pone los pelos de punta. Fué un cocodrilo que de un bocado se comió su mano, incluído el reloj. El animal le persigue por mar y tierra anunciando su presencia con un sonoro: tic-tac, tic-tac, tic-tac…

 

Indios y piratas.

Garfio trataba a sus piratas como a perros. Eran unos rufianes y los más temidos del Caribe: Cecco, Bill Jukes, Smee, Starkey…  Aunque tengan un aspecto de los más feroz, cuando oyen el cacareo de Peter se aterrorizan en el barco, pero no dudarán en sacar su cuchillo y acabar con quien se ponga por delante.

Los pieles rojas sin embargo son amigos de Peter, le llaman El Gran Padre Blanco. Van armados con hachas y cuchillos y llevan sus cuerpos untados de pintura y aceite. Su tribu se llama Piccaninny y tampoco dudan en cortar cabelleras de niños y piratas, si se sienten amenazados. Tigridia es su princesa. Orgullosa, bella y coqueta, será raptada por los piratas, lo que llenará el aire de un insoportable olor a guerra.

Wendy se hace mayor, crece y tendrá una hija, Jane, que también concocerá a Peter Pan.

Esto sucederá así por los siglos de los siglos, mientras los niños sean alegres, inocentes y crueles.

Importa en la historia lo que sucede, pero sobre todo, cómo lo cuenta J. M. Barrie. Hace una perfecta narración poética con muchos guiños al lector y con un lenguaje que te llena de emoción, intriga, risas, misterio…

Con menos años, la lectura se centra en las aventuras; con más experiencias, la lectura te rodea de muchas líneas que no puedes evitar releer por su belleza y el profundo sentido que conllevan. Y esto es lo maravilloso: que la historia no envejece, que con el tiempo, cobra aún más sentido.

Y casi, casi, que lloras al final.  

  

Una respuesta to “Peter Pan y Wendy. J.M. Barrie y Robert Ingpen.”

  1. Eich diciembre 12, 2012 a 11:13 pm #

    Que ilusión encontrar un blog taaaaan bonito !!!!

    Me gusta

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