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Una tarde de tormenta. Georgette Ménard y Antón Grifá

19 Nov

 PICOGORDO2

Los papás del pequeño gorrión construyeron el nido en la rama más alta del castaño. Un nido de pelusa, hierba seca y hebras de hilo viejo. Como en las últimas primaveras, construyeron el nido.

Aquella tarde la tormenta volvió a oscurecer el cielo. El cielo se cubrió de nubes. Las nubes ocultaron el sol. Días antes había nacido el pequeño gorrión.

El rayo se adelantó al estallido del trueno. Después comenzó a llover. El viento inclinaba la lluvia, arrastraba el humo de las chimeneas, sacudía las ramas de los árboles.

Hacia el final de la calle corrían tres niños empapados. La anciana perdió el paraguas, se sujetaba el sombrero con la mano. El viento quebró la rama del castaño.

El pequeño gorrión cayó al jardín de la casa.

Así comienza esta historia tan bonita para leer con los niños.

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