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Miguel, un cuento muy moral. Maurice Sendak.

8 Sep

Con Miguel se cierra esta Minibiblioteca de Sendak.

Digo se cierra porque este pequeño libro es la guinda sin duda de la colección. Miguel guarda la esencia de este autor e ilustrador tan peculiar e indispensable en la Literatura Infantil.

Miguel (aunque el título original es Pierre) es un puro personaje de Maurice Sendak. Tiene rasgos personales compartidos con los protagonistas de otras obras del autor como Max, en Donde viven los monstruos, o Miguel, en La cocina de noche.

El protagonista le pone guindilla a la historia y hace aparecer a ese niño inconformista, respondón, rebelde y contrariado que no siempre hace lo que es debido o lo que le ordenan.

Los gestos de Miguel son todo un catálogo de sutiles estados emocionales: desafiante, con desdén, enfadado, arrogante, despectivo y cabezota, que seguro reconocerás porque no hay infancia que se libre de ellos en alguna ocasión y ante los que como adultos cercanos a los niños, hemos tenido que contemplar o actuar.

Leo en el blog ¿Qué he hecho yo para leer esto?, un artículo, Buenos libros para niños malos, sobre la conferencia que Gustavo Puerta impartió en las I Jornadas de Álbum ilustrado de La Rioja, y del que extraigo unas líneas que clavan la esencia de este pequeño libro del que hablamos hoy:

” […]Se sigue editando mucho libro con afán didáctico y moralizante, que preconiza reforzar supuestos valores. Se publican muchos libros malos para niños buenos.

Frente a esta concepción, Ursula Nordstrom, editora visionaria de Harper and Row, una de las creadoras de lo que hoy entendemos por LIJ, se propuso en Estados Unidos, a partir de 1940 y hasta 1973, hacer buenos libros para niños malos. Entendiendo por malos, niños críticos, juguetones, niños que se muestran tal cual son, dispuestos a expresar sus emociones (no a ocultarlas), niños irreverentes. Ursula editó a Maurice Sendak, Shel Silverstein, Arnold Lobel, etc.[…]”

Y ésta es la línea de Miguel, un niño que pasa un día fatal porque nada le cuadra, nada le importa, nada le gusta y a todos desafía.

Sus padres, que quieren complacerle, que le indican lo correcto, le reprenden y le animan a distraerse… no son capaces de acertar y tras muchos intentos, desesperados, le dejan solo en casa.

Y en casa apareció un enorme león, al que Miguel también desafió. Pero el león lo tenía claro y acabó con aquella situación.

Os encantará leer este libro, a pequeños y mayores, padres e hijos, porque hay chicha para todos: argumentos para reír, para reflexionar, para empatizar, para disfrutar…

La historia es buena de verdad.

Lo que más nos hace reír es la retahíla de Miguel que se repite una y otra vez, como lo haría un niño insolente: ” ¡Y a mí qué!. Me da igual “

Nos reímos por la actitud desafiante de este mico, porque también nos reconocemos en él, y porque nos deja KO como adultos y nos hace sacar recursos efectivos (o no tanto) de la enorme maleta de la convivencia familiar o escolar.

Esta historia me ha llevado la memoria a Ningún beso para mamá, de Tomi Ungerer, en la que habiendo mayor complejidad en los registros textuales y psicológicos, coinciden en hacer ver que a veces no es tan dulce crecer.

Un pequeño libro para pasarlo en grande.

Un pequeño libro sobre Educación.

Y no quería dejar de decirte que Miguel, ríe también .

  • Minibliblioteca o Nutshell Library de Maurice Sendack:

LLuvia de cocodrilos

El Uno era Juan

Sopa de pollo con arroz

Miguel

Editorial Kalandraka, 2017

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