El perro de los Baskerville. Arthur Conan Doyle

11 Mar

¿Quién no conoce a estos dos personajes tan exquisitos, en su lenguaje, en el trato y en la vestimenta, que han propagado lo británico por todo el mundo descubriendo misteriosos asesinatos?

Sherlock Holmes y Watson son una pareja clásica de la literatura que a través de múltiples formatos (cine, cómic, animación y novelas) han llegado de un modo u otro a nuestra cultura y conocimiento.

¿Tienes su lectura en la lista de libros y autores pendientes por leer?

Pues hoy te recomendamos este clásico imperdible: la novela más conocida del detective más famoso de todos los tiempos.

El perro de los Baskerville

Arthur Conan Doyle

Ilustraciones de Nicollet (Lyon)

Editorial SM, 2008

Conan Doyle escribió todo tipo de novelas y en 1887 creó al personaje Sherlock Holmes, detective capaz de descubrir los más enredados misterios solo a través de la indagación, de sus preguntas, la lógica y su inteligencia, siempre acompañado de su ayudante Watson.

“- Estamos adentrándonos en un campo de suposiciones- comentó el doctor Mortimer.

– Diga usted mejor que empezamos a sopesar probabilidades para quedarnos con la más logica. Es usar científicamente la imaginación, siempre que se disponga de una base firme en la que sustentar nuestras especulaciones. Usted lo llamará premonición, pero estoy casi seguro que el anónimo ha sido escrito en un hotel- señaló Holmes.” ( En El perro de los Baskerville. )

Este personaje sentimental, que toca el violín, de extremada inteligencia pero irascible, solitario, estirado y en ocasiones autoritario, superó al propio autor en fama, llegándose a dudar de la existencia real o no del detective. Y así escribía Conan Doyle sobre su creación:

“Que Sherlock Holmes es para mucha gente cualquier cosa menos un personaje de ficción lo demuestran todas las cartas que he recibido dirigidas a él y en las que formulan peticiones”.

Su inseparable ayudante y confidente doctor Watson es valiente, humilde y perspicaz, aunque con mucha menos brillantez que Holmes. Su prudencia, lentitud y capacidad de escucha son imprescindibles para encender la intuición y la lógica del detective.

Forman una pareja literaria singular y compacta; sus diferencias también les hacen complementarse. Sucede a muchos lectores que se debaten en la preferencia por uno u otro personaje, aunque otros muchos lo tienen clarísimo a la hora de decantarse por uno de ellos.

El perro de los Baskerville fue una obra creada por entregas en la revista Strand Magazine en 1901, bajo la presión de los lectores y editores después de que el autor hubiese acabado con la vida del detective en el relato corto El problema final en 1893.

El sabueso de los Baskerville está ambientada cronológicamente antes de El problema final, pero el autor revive al protagonista finalmente en el cuento corto La casa deshabitada, publicado posteriormente. Los lectores escribían cartas con mucho enfado y críticas a Conan Doyle por haberse atrevido a quitarle la vida a Sherlock Holmes, que ya andaba a caballo entre la vida real y la imaginaria.

El perro de los Baskerville alberga todos los ingredientes de las novelas negras y de intriga del autor, con algunos tintes de los cuentos fantásticos: una historia siniestra, que se origina en extrañas circunstancias en un lugar apartado habitado por familias y personajes oscuros, y entre los que se hace circular la sospecha de una maldición sobre la familia Baskerville.

La historia te mantiene en tensión y en estado de alerta, pero no son menos estimulantes los perfiles psicológicos bien definidos de los personajes, los paisajes urbanos y rurales descritos, las costumbres personales y sociales de la época, los detalles de la naturaleza del lugar, el lenguaje y comportamiento según el bagaje cultural, las sorpresas de las dobles identidades y la resolución brillante del caso.

“A ambos lados del camino se alzaban, formando curvas, los pastizales, y entre el denso follaje verde se alcanzaban a ver casas de pendientes tejados; pero más allá de la pacífica y soleada campiña se veía siempre, como una mancha en el cielo crepuscular, la curva larga y lóbrega del páramo, interrumpida aquí y allá por dentadas y siniestras colinas.”

He disfrutado mucho de esta edición que viene aderezada en los márgenes con apuntes curiosos y pequeñas imágenes ilustradas o fotografías de la época y del contexto de la obra. Pudiera suceder en ocasiones que estas acotaciones te hicieran salir de la historia, pero en absoluto me ha sucedido, es más, he disfrutado mucho de ellas enriqueciendo mi perspectiva e intrusión en todos los escenarios en que te envuelven.

Fauna del entorno del páramo

Fotografía de los gitanos que deambulaban en aquella época.

Dibujo que representa los taxis de la época en Londres

Óleo que refleja la lectura del Times en un lugar público.

Actores que protagonizaron una de las películas de Sherlock Holmes

Resultado de imagen de arthur Conan Doyle

Arthur Conan Doyle (1859-1930) nació en Edimburgo y fue realmente un auténtico personaje por sus muchas peculiaridades vitales.

Se dedicó a la medicina. Viajó en un ballenero hasta el Ártico como cirujano y años más tarde en otro barco en las costas africanas.

Mientras esperaba a los pacientes en su consulta comenzó a escribir las aventuras de Sherlock Holmes inspirándose para la creción del famoso detective en su profesor de facultad, el doctor Joseph Bell, por sus habilidades deductivas . Influyeron mucho en él la lectura de las novelas de Edgar Allan Poe, creador del primer detective de ficción, el Caballero Dupin, en Los crímenes de la calle Morgue (1841).

Fué un hombre muy vital, familiar, amigo de J.M. Barrie, Rudyard Kipling y Robert Louis Stevenson, apasionado del deporte y la fotografía. Curiosamente se dedicó en la última etapa de su vida a la investigación del espiritismo, pero su auténtica dedicación fue la literatura y la escritura, de la que logró vivir la mayor parte de su vida.

Sherlock Holmes fue su personaje más conocido, pero escribió otras obras, como El mundo perdido en 1952, que inspiraría la apasionante aventura de Parque Jurásico en el cine.

Puedes leer más sobre el autor, el personaje y el número 221B de Baker Street, en esta otra entrada de Biblioabrazo:

Sherlock Holmes y el caso de la joya azul.

Ilustrado por Roger Olmos y editado por Lumen.

La lectura de los casos y aventuras de Sherlock Holmes están llenas de entretenimiento, pero también hay una lectura entre líneas por las que se desbordan la historia, la economía, las costumbres, la educación y en definitiva la vida en estas coordenadas de lugar y tiempo.

Por eso me han gustado las anotaciones que aparecen en los márgenes : porque hace explícita esta lectura entre líneas con el fin de enriquecer, expandir, despertar curiosidades y establecer relaciones que seguramente muchos lectores no pudiéramos hacerlas sin esta ayuda.

No siempre deseas estas anotaciones en los libros, pero a veces es muy interesante, por eso también lo es saber que hay publicaciones con estas posibilidades, como la obra de hoy.

Un ejemplo curioso:

Sherlock Holmes pregunta a la señora Lyons sobre algo que oculta y se produce esta confesión.

“- Está bien, se lo diré. Si le han hablado de mi desdichada historia, sabrá que contraje matrimonio poco conveniente y que tuve razones para lamentarlo.

– Eso es lo que he oído.

– Mi marido, al que aborrezco, no ha dejado de acosarme. La ley está de su parte y cada día me veo más expuesta a que me obligue a vivir con él. Cuando me decidí a escribir esta carta a Sir Charles, yo acababa de enterarme de que existía una posibilidad de recobrar mi libertad, siempre que dispusiese de los medios para abonar los costos del proceso. Eso era todo para mí. Significaba paz, felicidad, respeto por mí misma. Todo. Y sabía de la generosidad de Sir Charles, por eso pensé que si él escuchaba mi historia de mis propios labios, me ayudaría. “

Y ésta es la anotación al margen:

La señora Lyons habla de rebelión e independencia, discurso semejante a las militantes sufragistas. En la imagen Emily Pankhurst, abucheada por los asistentes a un mitin en Nueva York en 1911. Las sufragistas pedían entre 1906 y 1914, la igualdad de derechos entre hombres y mujeres y sobre todo, el derecho al voto.

Todas estas anotaciones son también disparadores de conversaciones, de preguntas, de reflexiones, de memoria y de opiniones.

Están muy bien.

=

2 comentarios to “El perro de los Baskerville. Arthur Conan Doyle”

  1. charabonlector marzo 15, 2020 a 4:01 pm #

    Me has hecho recordar de forma maravillosa al autor y al personaje! Gracias

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: