Miguel el travieso. Astrid Lindgren

22 Oct

No había mejor lugar que éste para leer Miguel el travieso: descalza, a la orilla del río y bajo la sombra de un fresno . Me siento en la Naturaleza como los personajes de Astrid Lindgren: Feliz.

Astrid Lindgren nació en 1907 en Näs, una pequeña aldea al sur de Suecia, donde vivió una infancia feliz en el campo, en un ambiente de naturaleza y libertad. Se trasladó a la ciudad de Estocolmo pasado el tiempo. Tuvo dos hijos a los que contaba cuentos y muchos de estos cuentos se convertirían en libros. Publicó su primer relato en 1945 y a partir de entonces, Astrid Lindgren publicó más de cincuenta libros, con divertidos personajes llenos de ingenio y simpatía.

Ha sido galardonada con infinidad de premios, entre los que destacan los más prestigiosos de la literatura infantil, como el Hans Christian Andersen en 1958, o el Nils Holgersson, el Premio Nacional de literatura de Suecia, y fuera de su país, el Premio de la Paz, otorgado por los libreros alemanes.

Además hay un premio, el más importante del mundo de la literatura infantil que lleva su nombre: Premio de Literatura en Memoria de
Astrid Lindgren
(ALMA)

En Lönneberga vivía un chico llamado Miguel de Lönneberga. Era un muchacho travieso y testarudo, no tan bueno como tú, aunque tenía aspecto de bueno, eso sí, cuando no gritaba. Tenía unos grandes ojos azules, la cara redonda y sonrosada y el pelo claro y lanoso. En cierto modo en conjunto parecía bueno, y hasta se podría creer que Miguel era un verdadero angelito. Pero uno no podía hacerse ilusiones. Tenía cinco años y era fuerte como un toro. Vivía en la granja Katthult, en Lönneberga, un pueblecito de Smaland.

Así comienza Miguel el travieso.

Debes imaginarte ahora a Astrid Lindgren contando estas historias a su pequeño nieto, inspirándose en las travesuras que recordaba de su hermano cuando vivían juntos una feliz infancia en el campo.

Algo parecido le sucedió a Pippi Langstrump, que nació del deseo de la autora de entretener a su hija, enferma en la cama, con un personaje muy disparatado inventando una historia fantástica.

Miguel el travieso , Nuevas aventuras de Miguel y Otra vez Miguel, se agrupan en este libro a modo de diario que, Alma, la madre de Miguel, escribía en un cuaderno azul, y que guardaba en un cajón del escritorio, para recordar las travesuras que a su hijo se le ocurrían y hacía.

“Katthult era una bonita granja con una casa pintada de rojo que estaba en una colina de manzanos y lilas. Y alrededor había sembrados, praderas, sotos, un lago y un bosque grande, grande.

Sin duda Katthult hubiera sido un lugar tranquilo y apacible si Miguel no hubiera vivido allí.”

Es una historia muy rural. Todo se desarrolla en ambientes rodeados de naturaleza, de animales, pequeñas aldeas, caminos con cancelas, labores agrícolas y ganaderas, y hasta hablan un curioso dialecto propio del lugar.

Todo es también muy familiar: los padres, la hermana pequeña , una criada y un mozo de labranza viven en la granja con Miguel.

Es un escenario conocido, protegido y abarcable.

Entre los personajes cercanos a la familia, hay uno muy curioso que aparece en escena esporádicamente y que nos lleva al recuerdo de la primera infancia: Krösa-Maja.

Es una viejecita que vivía en una casa en la cima del bosque. En ocasiones iba a la granja y ayudaba un poco en todo a la familia. Sobre sus rodillas los niños escuchaban sus historias de fantasmas y de lobos. Krösa-Maja leía el periódico y solo contaba atrocidades. Si no eran historias de asesinos y ladrones, eran de degollamientos, o de horrorosos incendios, o animales peligrosos y de cómo hacer trampas para cazarlos.

Es la memoria de lo tradicional, el aviso del peligro, la llamada a la alerta, el asomo de una parte de la vida que solo queremos desvelar a través de los cuentos en la infancia.

Los días tienen sus rutinas, y las fiestas y mercados marcan los encuentros especiales y salidas extraordinarias. Pero con Miguel, no hay un día igual. Todo a su alrededor se convierte en una vertiginosa experiencia vital, con situaciones tan extremas y atrevidas que te harán sonreír cada dos por tres porque es ocurrente y travieso.

A su madre le resultaba un niño adorable, pero a los de Lönneberga no tanto. En una ocasión hasta reunieron dinero para mandarle a América. Su madre se puso furiosa. Furiosísima. Y hasta Lina, la criada, le defendió a su manera:

“También tenemos que pensar un poco en los americanos. No nos han hecho ningún mal ¿por qué íbamos a encasquetarles a Miguel?”

Hay un pasaje en el libro maravilloso, tremendo, inolvidable, brutal… con escenas que saltan y palpitan desde las páginas. Lo he leído como si lo estuviese viviendo realmente. (¡Cómo me gustaría que lo leyeses para poder hablar juntos de él!)

Es el pasaje de la Casa de los Pobres, del horrible y espeluznante asilo que lideraba la Intendenta, una asilada corpulenta, irritable y egoísta que mandaba sobre el resto de los ancianos que allí vivían en una total pobreza. Esta historia siendo real, es aún más terrible que cualquiera de las que contaba Krössa- Maja.

La historia sucede en Navidad, cuando en la granja hicieron la tradicional matanza de los cerdos y Miguel decide liberar a los ancianos del asilo una fría noche para darles un buen festín. Y de cómo una trampa para lobos sirvió para cazar a uno bien requetemalo.

No debo contarte mucho más. En este pasaje he recordado a Roald Dahl por la capacidad de excitar al lector y hacer una escena redonda en intensidad y final brutal, de esos de aplaudir. He recordado a Irene, la valiente, en esa noche de ventisca imaginada por William Steig. También he recordado a Buñuel, en la aparición de personajes andrajosos, casi zómbicos, comiendo de manera animal y exponiendo miserias humanas. tal y como vi en Viridiana.

Astrid Lindgren escribe llena de diversión y de humor, y no deja a un lado su preocupación por los problemas sociales y las inquietudes humanas. Sus historias te hacen pensar, sentir y ponerte en alerta ante muchas injusticias o incoherencias de los adultos.

Sus historias están muy alejadas de los habituales manuales de conducta para niños y niñas disfrazados de literatura.

Los protagonistas de sus libros son auténticos, irreverentes, frescos, espontáneos, inteligentes, atrevidos y decididos. Son rebeldes y curiosos, y esto es un cóctel muy divertido e intenso.

Por último, algo que me ha deslumbrado especialmente del libro, son las ilustraciones de Björn Berg. Las he mirado y remirado en cada página.

Me he enredado en las imágenes en las que hay aglomeraciones de personas porque están llenas de detalles en las acciones, los objetos que llevan, en lo que se entretienen. Son miniaturas muy curiosas.

He gozado con los interiores de las casas: sus muebles, las alfombras de rayas, los adornos, las comidas y cacharros del hogar.

He olido los paisajes boscosos, he sentido frío cuando nevaba, he oído los cascos de los caballos y hasta he abierto las cancelas de los caminos.

Animales y personas están dibujados con soltura y con una genialidad en sus movimientos que dan una enorme frescura al texto.

La asociación de Björn con Astrid Lindgren comenzó cuando Astrid vio uno de sus dibujos y pensó que el niño de la imagen se parecía a su Miguel. Se puso en contacto con el ilustrador y le envió su manuscrito. Björn quería familiarizarse con el entorno de Miguel así que viajó a Småland para estudiar sistemáticamente casas, jardines, vallas, puertas y entornos naturales. También visitó museos donde estudió fotografías antiguas de personas hasta que comenzó a tener una idea de cómo se veía todo.

La aportación de Björn a la historia con sus ilustraciones es maravillosa.

De nuevo, vuelvo a disfrutar de una historia de Astrid Lindgren como lectora adulta. Es un placer enorme vivir estas lecturas en donde los personajes conviven en un lugar que llevan un ritmo temporal que añoro y deseo.

Y sabiendo el destino de un cerdo en una granja, finalizo con esta cita que me arrancó una sonrisa llena de ternura, tal y como es Miguel:

“Qué feliz puede ser la vida de un cerdo si se va a parar a un sitio donde haya un Miguel.”

4 comentarios para “Miguel el travieso. Astrid Lindgren”

  1. Sonia octubre 23, 2020 a 3:52 pm #

    Muchas gracias por tan maravillosa reseña de Astrid, la adoramos. Y de ella, nuestros favoritos son, además de los mencionados por tu parte” Ronja, la Hija del Bandolero” y “Los Niños de Bullerbyn”. Por último, te queremos compartir nuestra experiencia de viaje hace unos cuantos años por Suecia inspirado por Lindgren:
    https://familiasenruta.com/destinos/viaje-con-ninos-a-suecia/
    Saludos
    Sonia

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    • Ana Nebreda octubre 25, 2020 a 3:25 pm #

      Gracias, Sonia.
      ¡Vaya viaje divertido y bonito que hicisteis! Lo apunto 😉
      Abrazos

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  2. Gurriqui1 octubre 26, 2020 a 11:21 am #

    Qué bonito leerte. Siento que eres capaz de imbuirte en la historia hasta formar parte de ella y hacerla parte de ti. Esta habilidad que tienes de transmitirnos lo que sientes en cada libro, de forma tan sincera, tan explícita y con tanta sensibilidad, es conmovedora.
    Estoy deseando leer cada libro del que escribes sólo para poder hablar de él juntas.
    Gracias por compartirlo, adoro leerte.

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