Celia en el colegio. Elena Fortún

8 Nov

Celia es un personaje muy singular que se convirtió en un fenómeno social en nuestro país. Sus historias reflejan el escenario de una época con todos sus matices sociológicos: fueron escritas para los niños y niñas de los años treinta.

Celia nació antes que Pippi, (Celia lo que dice, 1929), en plena dictadura del general Primo de Rivera y crece con la II República, en una sociedad con iniciativas liberales pero también convulsa, que derivaría en una guerra civil y posteriormente en una larga dictadura militar. El último libro de la serie de Celia se publica en 1951 (Patita y Mila, estudiantes). Por tanto, el personaje tuvo que sortear los baches y bandazos de una sociedad que en muchos momentos poco favorecía lo disonante y contestatario.

La fuerte presencia de la religión en la vida cotidiana y una educación feminizada, marcan los días de la protagonista que sobrevive como una niña inconformista, divertida, traviesa y curiosa a pensar de las censuras.

Es pionera con este perfil entre los clásicos de la Literatura Infantil, de ahí que sea una estrella con luz en la historia de nuestra Literatura.

Tras el personaje de ficción, se encuentra la autora, Elena Fortún, que como mujer tuvo que hacer malabares para vivir entre lo que se esperaba de una mujer en esta época y su implicación en el mundo cultural, social y político.

Todo ello le acarreaba incertidumbres, contradicciones y mucha prudencia porque para una mujer nada era fácil fuera de lo socialmente establecido. Seguramente la perspectiva de ideales en la autora y el obligado acomodo a las convicciones sociales, provocan este entrar y salir del personaje entre lo que es debido y el inconformismo.

Celia en el colegio (1932) es el segundo libro de toda una serie formada por 21 títulos. A través de cuarenta y tres relatos narrados desde la voz de la niña protagonista, aporta un tono de desenfado que cayó como lluvia en el desierto para los niños y niñas, aburridos ya de tantos cuentos con moraleja.

Celia cuenta su vida durante un curso escolar en el internado de monjas en el que sus padres han decidido que viva porque no pueden controlar sus travesuras en casa. Cada una de las travesuras se originan a veces desde su fantasía y otras desde su rebeldía.

Desde la mirada de la niñez (Celia tiene 8 años) se desenmascaran las incongruencias de los adultos, las falsedades y normas absurdas que imponían en la vida cotidiana en nombre de la religión, del tradicional modelo de la mujer, del trato diferenciado originado por la clase social o de la falta de consideración por ser niño o niña.

Y todo ello empaquetado en un irresistible humor provocado por la frescura de los diálogos, las diabluras de la niña, las cuadros cómicos y la lógica infantil que interpreta frases al pie de la letra provocando sentidos erróneos muy divertidos.

Celia sigue teniendo mucha frescura. Sus travesuras no dejan de despertar las risas en el lector y el escenario social que la rodea, también será una oportunidad para el diálogo y la reflexión,

Celia en el colegio

Elena Fortún

Ilustraciones de L. de Ben

Editorial Aguilar, 1938

Iilustración de L. de Ben para Celia en el colegio, de Elena Fortún |  Edición impresa | EL PAÍS

Elena Fortún fue una prolífica autora de todo tipo de ensayos, reportajes y novelas, muchos de ellos hoy todavía desconocidos e incluso alguno inédito, pero realmente es conocida por los libros de Celia, que empezó a escribir por capítulos en el suplemento infantil Gente Menuda. El éxito fue tan notable que la Editorial Aguilar enseguida se interesó por la publicación de estos relatos en forma de libro.

Elena Fortún y su mundo | Conde Duque Madrid

Encarnación Aragoneses de Urquijo, era su verdadero nombre. Nacida en Madrid en 1886, vivió en diversos puntos de España a causa de los distintos destinos de su marido, Eusebio de Gorbea Lemmi, republicano, militar de profesión, escritor de narrativa y amante del teatro. A causa de la guerra, se exilian en Argentina de donde ella regresa en 1948.

Elena Fortún en Buenos Aires en los años 40.

Sus inquietudes intelectuales y la importancia que le otorgaba a la educación, le llevan a formar parte del Lyceum Club (1926-1939), presidido por María de Maeztu. Allí se relaciona con las mujeres más relevantes de la época (a las que llamaban las “maridas”): la escritora María de la O Lejárraga, que tuvo un papel decisivo en la actividad literaria de Elena Fortún, así como en la aparición del personaje de Celia; con la grafóloga Matilde Ras y Magda Donato, ambas escritoras de literatura infantil; Victoria Kent, Zenobia Camprubí o Clara Campoamor.

De un grupo de mujeres enérgicas, vencedoras del ambiente de pasividad en que nacieron, surgió la idea del Lyceum Club Femenino, y fue como una luz de amanecer a la que volvieron los ojos todas las mujeres conscientes de España”. Revista Royal, diciembre 1926.

Su vida personal estuvo teñida por varias tragedias: la muerte de su hijo pequeño, el suicidio de su marido en Buenos Aires, y después el de su hijo mayor en USA donde estaba exiliado.

Tuvo además que corresponder a las costumbres de una sociedad castrante que no le permitió siquiera comprender su verdadera identidad sexual hasta el final de su vida.

Muere en 1952 dejando inédita la última novela Celia en la revolución, publicada por primera vez en 1987 y reeditada 30 años después por la Editorial Renacimiento. Parece ser que una parte de su obra se mantiene inédita y desconocida en la actualidad.

La Biblioteca Elena Fortún está dirigida por María Jesús Fabra y Nuria Capdevila-Argüelles. Publicaron en 2016 la novela inédita Oculto sendero, un valiente testimonio autobiográfico en torno al lesbianismo y el descubrimiento de su orientación sexual.

Elena Fortún es admirada por autores como Josefina Aldecoa, Francisco Ayala, Jaime Gil de Biedma o Carmen Martín Gaite, enamorada de la obra y obstinada en la investigación de su autoría.

«Muchos de los niños españoles nacidos antes de la guerra civil crecimos acompañados por Celia y su hermano Cuchifritín. A la niña que yo fui no le importaba nada de Elena Fortún, pero a la mujer que soy ahora nada puede gustarle tanto como seguirle el rastro a aquella escritora que, sin duda, llevaba una niña dentro y me la regaló para que jugara con ella

Consultas en:

Elena Fortún en Wikipedia

Elena Fortún. Portal de las Bibliotecas de Madrid

Elena Fortún. Carmen Martín Gaite. Fundación Juan March

Elena Fortún y su mundo. Centro Cultural Conde Duque

Elena Fortún en El Cultural

2 comentarios para “Celia en el colegio. Elena Fortún”

  1. Gurriqui1 noviembre 10, 2020 a 9:46 am #

    Me encantan las tres, Celia, Elena y Encarnación.
    Qué bonito describes esta dicotomía entre Celia y las normas del mundo adulto, y Encarnación y su contexto personal y político. Qué difícil la vida de las mujeres en esta época, me consuela saber que entre ellas se apoyaban y encontraban sus espacios para ser un poco más libres y un poco más felices.
    Me ha encantado saber de las Maridas, no las conocía, me resulta un movimiento inspirador. Gracias por acercarnos a estas historias y estas realidades de esta manera tan dulce.

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