El infinito en un junco. Irene Vallejo

6 Feb

Este ensayo, que es un elogio a los libros, a quienes los han difundido y a los lugares en que se han resguardado, me ha hecho disfrutar muchísimo con las muchas historias apasionantes que guarda en un recorrido desde la antigua Grecia hasta nuestros días.

Irene Vallejo escribe con mucha frescura y clarividencia intelectual, capaz de entretener y dar conocimiento al lector sobre la maravilla de la invención del libro. Éste, siendo un superviviente objeto milenario, como lo es el martillo, la cuchara o la rueda, con una depurada sencillez que admite pocas mejoras radicales, guarda el inmenso esfuerzo que la Humanidad ha tenido que llevar a cabo para su existencia, desde la invención del alfabeto hasta el hallazgo de un material ligero y perdurable que soporte la escritura, así como el aprendizaje de la lectura y la escritura de toda la población.

El infinito en un junco

La invención de los libros en el mundo antiguo

Irene Vallejo

Editorial Siruela, 2020

*

La lectura de El infinito en un junco se me asemeja al ir y venir de las olas en una playa: ante la belleza de este paisaje repleto de libros, el lector se deja llevar en esta marea de historias que trae en cada ola múltiples ideas luminosas, como si fuesen pequeñas caracolas capaces de hacer inolvidable la presencia del libro en la historia de la Humanidad.

Dejo por aquí algunos trocitos de esas caracolas:

El libro fue desde el principio un objeto ligero, flexible, preparado para el viaje y la aventura.

La Biblioteca hizo en parte realidad el sueño de Alejandro de la universalidad, la convivencia, el único espacio hospitalario para todos.

El oficio de pensar en el mundo existe gracias a los los libros y la lectura, es decir, cuando podemos ver las palabras, reflexionar despacio sobre ellas, en lugar de solo oírlas pronunciar en el veloz río del discurso.

La invasión de las bibliotecas es una de las realidades que han colonizado el mundo.

Recomendar y entregar a otro una lectura elegida es un poderoso gesto de acercamiento, de comunicación, de intimidad.

Los libros nos siguen uniendo y anudando de forma misteriosa.

Las librerías han sido siempre un refugio asediado.

El otro gran refugio de los libros ha sido la Escuela.

Somos los únicos animales que fabulamos, que ahuyentamos la oscuridad con cuentos, que gracias a los relatos aprendimos a convivir con el caos. Cuando compartimos los mismos relatos, dejamos de ser extraños.

El libro es la esperanza de vida de las ideas. El amor por los libros forjó una cadena invisible de gente que, sin conocerse, ha salvado el tesoro de los mejores relatos, sueños y pensamientos a los largo de la historia.

2 comentarios para “El infinito en un junco. Irene Vallejo”

  1. baterillero febrero 9, 2021 a 12:49 am #

    Buen día

    De ordinario le leo. Hoy me animo a escribir un comentario. Yo soy Cuentacuentos. Soy de Perú. Leía la glosa del libro que usted señala. Es impresionante lo que he podido ubicar en la web. Solo accedo al índice y al prólogo. Espero poder ubicar un ejemplar en físico. Es un buen libro de lectura, sobre lecturas. Le comento que también me animé a formar Haiku con los lomos de los libros. Gracias por lo que escribe. Saludos.
    Carlos Torres

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    • Ana Nebreda febrero 10, 2021 a 12:37 pm #

      CArlos, muchísimas gracias por tus palabras. Esto es una manera de dar vida al encuentro virtual y sernos útiles aún en la distancia.
      Muy agradecida 🙂

      Me gusta

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