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Algunos niños, tres perros y más cosas. Juan Farias

14 Feb

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Los libros de Juan Farias se reeditan una y otra vez porque sus historias transmiten valores universales y un profundo respeto por la infancia.

Nos alegra que de este modo, Juan Farias continúe vivo.

Algunos niños, tres perros y más cosas, recibió en 1980 el Premio Nacional de Literatura Infantil. Ahora lo reedita Planetalector, y de este libro, os propongo una lectura sencilla, tierna y clara.

Si en la entrada anterior hablábamos del amor de los animales a través de poemas dirigidos a lectores más maduros, Dos que se quieren, hoy será un relato para leer en voz alta a los alumnos de Primaria.

Los pájaros

Don Pío vive de eso poquito que le pagan por cuidar los jardines de mi pueblo.

Don Pío es un hombre amable que sabe algo de plantas, un poco de estatuas, casi nada de patos y mucho de pájaros azules. Don Pío tiene un pájaro azul. Se lo regaló el capitán de un barco que vino de la China y no trajo naranjas.

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El pájaro azul de don Pío nació en una isla donde siempre es verano. Le gusta mucho la música para flauta, la semilla del girasol y las polillas que se comen la lana de los abrigos.

A la hora del paseo le divierte pasear por encima de los tejados, dar vueltas alrededor de la torre y posarse en las plumas de  veleta, que es de hierro, tiene forma de gallo y a veces canta al  amanecer.

Doña Milagros tiene una tienda donde vende y arregla paraguas.

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Doña Milagros es una viejecita encantadora que sabe algo de paraguas, un poco de bordar mariposas, mucho de geranios en abril y todo lo que hay que saber sobre pájaros verdes.

Doña Miñagros tiene un pájaro verde, vulgar pero cariñoso y agradecido. Lo recogió una tarde, entre la jara, en la otra orilla del río, lastimado en una pata y hambriento.

Ahora el pájaro verde de doña Milagros come alpiste con vitamina A, B y C, no pasa frío y tiene un lazo anudado en su patita derecha, vive entre paraguas de todos los colores y es feliz.

Al pájaro verde le gusta volar entre los niños más pequeños y posarse , por alegrarlo, en el hombro triste de un abuelo sin nietos.

Después sube a tomar el sol en el sombrero de la estata, que es de quita y pon.

!Oh!, se me olvidaba: El pájaro verde de doña Milagros no es pájaro sino pajarita. Este dato tiene la máxima improtancia.

Una tarde, mientras el pájaro azul volaba alrededor de la veleta y la pajarita verde perseguía por el aire a una semilla de pensamiento, empezó a llover.

El pájaro azul, que nació donde siempre es verano, pensó que lo mejor era ponerse a cubierto no fuera a ser que sus plumas destiñeran con el agua.

La pajarita verde pensó lo mismo y los dos vinieron a coindidir debajo de las ramas de un pruno, que es un árbol de flores blancas, y hojas moradas.

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Cuando el pájaro azul terminó de sacudirse las plumas vio a su lado a la gentil y presumida pajarita verde. El corazón, entonces, le dio un brinco y, sin poder evitarlo, empezó a cantar alto y fuerte.

A la pajarita verde, al ver y oír al pájaro azul, se le subieron los colores a la cara. Así se mezcló el rojo del rubor con el verde de las plumas y el resultado fue un maravilloso color diferente.

– Algo increíble- recordaría siempre el pájaro azul- El color de la felicidad, sin duda.

Llovió muy poco, durante tres o cuatro minutos apenas, y otra vez vino el sol sobre el pueblo y la pajarita verde y el pájaro azul se fueron a volar juntos.

Los novios viven ahora en la rama más alta del pruno, en un nido hecho de juncos nuevos.

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Como ya es primavera, la pajarita verde ha puesto cinco huevos.

Los huevos son pequeños, casi redondos, a dos colores, y la pajarita verde se ha puesto encima, con mucho cuidado, a darles calor de su cuerpo, a taparlos con las alas.

Mientras, el pájaro azul va de un lado para otro, nervioso, buscando gusanitos en las lechugas y semillas de las flores enormes del girasol.

Y dentro de unos días, no muchos, menos de trece, se abrirán los huevos y de entre los cascarones, si Dios quiere, veremos salir cinco pajaritos a dos colores, verdes y azules.

Sí, estoy seguro de que en mi pueblo habrá pronto un alegre revoloteo de pájaros verdiazules.

Esto es fácil de creer. Bien mirado es una historia que se parece mucho a la mía: Mi padre es alto, capitán y rubio; mi madre es pequeña, delgada y pecosa. Se casaron a finales de un verano y yo nací al principio del siguiente y tengo, desde le primer día, un luminoso pelo del color de las zanahorias.

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  • Leí y transcribí este cuento de la edición de 1984, publicado por Espasa-Calpe.

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Carta del abuelo a los Reyes Magos. Juan Farias

5 Ene

Carta del abuelo a los Reyes Magos

    Melchor, Gaspar y Baltasar. ¿Por qué no he de creerlo, hijo? Un amigo mío les pidió la Luna reflejada en un charco y se la han traído.

     Cuando yo tenía seis años y era pobre, les pedí un juguete. Me trajeron el mar. Papá, tan asombrado como yo, dijo: nunca había visto nada tan grande ni tan divertido.

     Otro año, les pedí otro amigo y así seríamos siete, cinco en la cancha y dos en el banquillo, por lo que pudiera pasar. Les pedí un amigo de un metro y mucho de alto, todo un pívot.

We 3 Kings of Orient

    

Cuando vuelva a ser niño, a la hora de pedir, en la noche de los prodigios, pediré que me dejen tener un perro, que a mamá, el día 24 de todos los meses, aún le queden dos panes en la despensa y que papá vuelva a casa y sonría.

     Cuando sea niño, a la hora de pedir, pediré que los mapas políticos cambien por las buenas, que cada uno pueda colorearlos como quiera, con los colores que más le gusten y que todos quepan en el mismo libro.

     Mi padre, hijo, pedía los vientos de marzo, las lluvias de abril, las amapolas de junio, ver madurar el trigo y que el alcalde fuese un hombre honrado.

     Cuando sea niño, a la hora de pedir, pediré motivos para cantar contento, que la niña del pomar vuelva a sonreírme, que nazcas tú, pediré una canción, una sonrisa y un beso, un amigo y, en todo caso, hijo, un vaso de buen vino.

     Cuando sea niño, a la hora de pedir, pediré cosas que no se rompen, ni se oxidan, ni aburren, cosas que se quedan en la memoria, en tanto vuelva a ir de niño a viejo y para siempre, seguro que por los siglos de los siglos. Amén.

     Esta es la carta que mi abuelo escribirá a los Reyes Magos cuando vuelva a ser niño.

Juan Farias

Grecascirculos

Hemos hablado en muchas ocasiones de Juan Farias en Biblioabrazo porque nos gusta lo que escribe, lo que nos cuenta y cómo llega a nuestro corazón y a nuestras ideas.

Juan Farias fué un gallego marinero y escritor de lo cotidiano que siempre perdura, como lo que acabamos de leer.

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Un cesto lleno de palabras. Juan Farias

16 Jun

Y con las letras: las palabras.

Con la triste muerte de Juan Farias el pasado 11 de junio, de quien tantas veces hemos hablado y nombrado, destacando su obra a raíz de la lectura de la revista Peonza aquí, utilizando sus profundas y sencillas palabras para hablar de la lectura y de la vida aquí, y mencionando muchos de sus libros…

Protagonizamos hoy, Un cesto lleno de palabras con ilustraciones de Fuencisla del Amo, de la editorial Anaya.

 

Juan Farias comenta que las palabras se encienden cuando uno sabe lo que quieren decir y es verdad que, con las palabras, nuestro mundo se hace más grande.

El abuelo de Pedro trabaja en una imprenta de las de antes y le lleva a su nieto un cesto lleno de palabras que ya no le sirven. Con las palabras del cesto, Pedro imagina, siente, revive y comparte la aventura de lo cotidiano con su amiga Paula, quien sin saberlo, también le regala palabras nuevas que le hacen crecer.

!Qué bonita es esta idea!

Hemos pensado en las palabras que Pedro ha descubierto. Las hemos escrito: camada, cigüeña, galantería, niño, mar, melancolía, mamá, bosque, contramaestre, nieve, colores…  

Hemos cerrado los ojos, y una  a una, las hemos visto, imaginado, pensado, sentido… sin esa prisa del uso habitual. !Cuántas sensaciones!. Pruébalo.

Gracias Juan Farias, por habernos regalado tantos cestos de palabras. Las guardaremos y usaremos con frecuencia, como volver, porque nos gustará volver a leerte.

 

 

Juan Farias nació el 31 de marzo de 1935 en el pueblo costero de Serantes, A Coruña. Estudió naútica y después de recorrer el mundo a bordo de un barco, se dedicó a su verdadera vocación: la literatura. La calidad literaria de su obra es fiel reflejo de su honda calidad humana. Sus propias palabras así lo demuestran( texto recogido del libro Un cesto lleno de palabras):

Me llamo Juan y soy lo que queda de un viejo marinero.

Me gusta escribir y más cosas, hablar con unos y con otros, ir y venir teniendo siempre por mejor camino el que me trae de vuelta a los míos.

Me asombran los amaneceres y colecciono puestas de sol.

Suelo escribir (si es que esto es escribir) sobre la gran aventura: lo cotidiano, que a veces es triste, a veces alegre, a veces doloroso.

No me interesan los capitanes que vuelan entre las estrellas ni los vampiros si unos y otros no están enamorados.

Créeme, lo cotidiano es emocionante, no hay un minuto igual a otro, es un juego de luces que no saben estarse quietas.

Lo cotidiano está lleno de héroes, hombres y mujeres que no se rinden, que luchan día a día por aquellos a los que quieren.

Querer, amar, es mi cuento preferido.

 

 

Un poco más de Juan Farias.

6 Nov
Gonzalo Izquierdo

Ilus. Gonzalo Izquierdo

 

Hoy compartimos un pequeño e intenso texto de un artículo de Arturo González en el que comenta un encuentro de Torres Villarroel, hombre polifacético, con Juan Farias. El artículo fue publicado en la revista Peonza nº 90.  

Ante el escepticismo de Torres Villarroel por el oficio de escritor, Farias  , maestro en palabras y hermosas ideas, le responde:

“Mire, Sr. Villarroel, sé que usted como todos los niños se crió con teta y moco, lágrimas y caca, besos y papilla, pero además su padre fue un librero culto. Mi infancia sería tan tetífera y lacrimógena como la suya, pero fue feliz, a pesar de las circunstancias.

Quizá se debió a que tuve un padre mágico. Mi padre, entre otras muchas cosas, me enseñó a leer, como haría el suyo. No lo hizo de forma disciplinada, ni rigurosa, sino jugando… Los pedagogos educastradores la denominarían no reglada. Mi padre aprovechaba los días de lluvia, los de frío, se sirvió de aburrimientos y los entretuvo con unas lecturas en voz alta, hizo la voz de todos los personajes y yo, que le quería, me acurrucaba junto a él. Eran dos placeres: el tener a mi padre para mi solo y el de oírle aquellas cosas que me parecían posibles y de alguna de las cuales surgieron mis mejores sueños, como el ser grumete de un bergantín en busca del fin del mundo, escapar en globo por encima de las montañas…

… como haría su padre con usted, si no,  ¿por qué fue usted tantas cosas en su vida?”

 

Si acaso se te olvidó comentar en la reunión con padres la importancia de leerles a sus hijos y que jugando se aprende más de lo que imaginamos, seguro que no puede decirse mejor que a través de estas palabras de Farias y puedes usarlo en la próxima reunión 😉

 

El Centro Internacional del Libro Infantil y Juvenil de la FGSR realizó en 2009 una publicación de reconocimiento a Juan Farias, figura clave de la literatura infantil y juvenil española contemporánea.

Publica desde los años 60 y es uno de los protagonistas del cambio experimentado por la literatura infantil y juvenil a lo largo de la segunda mitad del siglo XX.

 

 

 

PEONZA: Juan Farias y Lisbeth Zwerger

24 Ene

Peonza 90

Es un placer encontrar de nuevo en el buzón la revista PEONZA.

En esta ocasión dedica un homenaje a Juan Farias, a la vez que hace un reclamo para que se reediten los libros que permanecen descatalogados. Durante el camino de la lectura, encontramos las bellas ilustraciones de Lisbeth Zwerger.

Ni uno solo de los artículos dedicados a Juan Farias en la revista está sobrado de palabras, porque están escritos con admiración y cariño. Casi todos están llenos de palabras de Farias, sencillas y brillantes que, como siempre, es imposible que nos dejen indiferentes. Es difícil contenerse en reseñar muchos de los párrafos de los diferentes autores que escriben sobre él, y aunque sin duda lo mejor es abordar su lectura por puro placer, aquí resaltamos algunas ideas:

Antonio Ventura comenta que  Juan …”aborda el hecho de la escritura con la misma seriedad con la que el niño ingresa en el juego… en el que descubre el mundo y se explica la vida”.

Xabier P. DoCampo, en un paseo de memoria y literatura por Galicia, destaca la presencia de la infancia en el escritor: ” Porque el niño está escondido en la bodega de un barco, el niño que hemos sido va con nosotros siempre como un polizón en el barco de nuestra alma y, de cuando en cuando, la memoria lo descubre y lo hace subir a cubierta…” 

 

Juan Farias

Ainara Bezanilla comenta que ” la literatura de Farias es la estética de la melancolía, de lo otoñal, de los objetos que envejecen, intervenimos y mejoran con el uso…”

Arturo González nos anuncia el homenaje que en esta primavera harán al escritor desde la “Asociación de Amigos de Juan Farias“, y llena de palabras de afecto su artículo, del que no puedes perderte la conversación que el escritor tuvo con Torres Villarroel.

Además, la revista incluye una entrevista con Farias en la que se habla de su padre, de los niños, de sus viajes, la memoria, el mar, la guerra, la muerte, el amor, los libros…             !Qué gusto de lectura!

Si quieres saber más sobre Juan Farias, además de leer sus libros, tienes aquí el enlace a dos estudios estupendos sobre su obra:

Cervantes Virtual. Juan Farias.

FGSR. Juan Farias.

 

 

Lisbeth Zwerger

Lisbeth Zwerger, ilustradora austríaca premiadísima, entre otros el Andersen en 1990, ha ilustrado los clásicos de manera inolvidable y siempre refleja un estilo muy romántico, limpio y elegante con sus tintas y acuarelas. La entrevista que le hacen en Peonza está llena opiniones muy sinceras y valientes sobre la situación actual de la ilustración, los contenidos de las historias y las editoriales.

 

 

 Y esta última ilustración, en homenaje a Juan Farias, marinero.

Siempre los clásicos.

28 Jun

Y con la llegada de tiempos más ociosos en los que abordar lecturas y dejarse llevar largamente por sus páginas…

… Siempre los clásicos: ésta es nuestra fija recomendación.

 

En ellos, encontramos las cosas más comunes y también las más extraordinarias, contadas y escritas de manera magistral. Seguramente éste sea el secreto de que estos libros nunca sean invisibles.

Hemos hablado y recomendado muchos de ellos y seguiremos haciéndolo, porque continuamos practicando el hecho de releer y también de leer por primera vez los clásicos. Muchos se quedaron en el camino y no pierden la frescura aunque todos sigamos cumpliendo años.

Los clásicos no tienen edad lectora, por lo que podemos abordarlos sin la duda de que no dejarán de sorprendernos, que es lo mejor que puede esperar el lector de una historia.

 

 

En esta ocasión, queremos compartir la estupenda selección de 80 libros para descubrir o revisitar en 2011 , que desde Cuatrogatos nos proponen.

 

 

 

 Los 80 títulos para niños y jóvenes de este listado cumplirán durante el 2011 lustros o décadas de su primera edición. Se trata de obras signficativas, publicadas en diferentes épocas y latitudes, que los interesados en la literatura infantil y juvenil y los profesionales de este campo deberían conocer. En algunos casos, son obras maestras de renombre universal; en otros, creaciones significativas en el contexto de determinados países o regiones geográficas. 

Un aniversario es siempre un buen pretexto para abrir por primera vez un libro y adentrarnos en él… o para revisitar sus páginas con nuevas perspectivas de lectura.

Nos parece también una buena idea aprovechar el cumpleaños de muchas lecturas para hablar de ellas, ¿y sabes quién es el que más años cumple ?

 

 1726
Cumple 285 años…
Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift (Irlanda).


 

 

1811
Cumple 200 años...
Cascanueces y el rey de los ratones
, de E.T.A. Hoffman (Alemania).

1826
Cumple 185 años…
El último mohicano, de James Fenimore Cooper (Estados Unidos).

1871
Cumplen 140 años…
Hombrecitos, de Louisa May Alcott (Estados Unidos).
A través del espejo y lo que Alicia encontró allí, de Lewis Carroll (Inglaterra).

1876
Cumplen 135 años…
Las aventuras de Tom Sawyer, de Mark Twain (Estados Unidos). También  aquí y  aquí
Miguel Strogoff, de Julio Verne (Francia).

1881
Cumplen 130 años… 
Las aventuras de Pinocho, de Carlo Collodi.
El príncipe y el mendigo, de Mark Twain (Estados Unidos).

1886
Cumple 125 años…
Corazón
, de Edmundo D’Amicis (Italia).

1896
Cumple 115 años…
La isla del doctor Moreau, de H. G. Wells (Inglaterra).

1906
Cumple 105 años…
El maravilloso viaje de Nils Holgersson, de Selma Lagerlof (Suecia).

1926
Cumple 85 años…
Guillermo el conquistador, de Richmal Crompton (Inglaterra).
Winnie-the-Poo, de A.A. Milne.
Kasperle en Kasperlandia, de Josephine Siebe (Alemania).

1931
Cumple 80 años…
Historia de Babar, de Jean de Brunhoff (Francia).
El 35 de mayo, de Erich Kästner (Alemania).

1936
Cumplen 75 años…
Memorias de Emilia, de Monteiro Lobato (Brasil).
Romancero de la maestrilla, de Renée Potts (Cuba).

1941
Cumple 70 años…
El último grumete de La Baquedano
, de Francisco Coloane (Chile).
Abran paso a los patitos, de
Robert McCloskey (Estados Unidos).
Curious George, de H.A. Rey (Estados Unidos).

1946
Cumplen 65 años… 
El loto azul, de Hergé (Francia).
La llegada del cometa, de Tove Jansson (Finlandia). Y también aquí.

Una vela blanca en el horizonte, de Valentin Kataiev (Unión Soviética).
Pippa se embarca, de Astrid Lindgren (Suecia).
Ferdinando el toro, de Munroe Leaf (Estados Unidos). 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1951
Cumplen 60 años…
Sirga la leona, de René Guillot (Francia).
El príncipe Caspián
, de C.S. Lewis (Inglaterra).
Las aventuras de Cipollino, de Gianni Rodari (Italia).

1956
Cumplen 55 años… 
Oros viejos, de Herrminio Almendros (España).
Mi familia y otros animales, de Gerald Durrell (Inglaterra)
Papelucho detective
, de Marcela Paz (Chile). 

1961
Cumple 50 años…
Los recreos del pequeño Nicolás, de René Goscinny (Francia).
Orzowei, de Alberto Manzi (Italia).
Rufus, de Tomi Ungerer (Francia).
Zapatos de fuego y Sandalias de viento, de Ursula Wolfel (Alemania).

1966
Cumplen 45 años…
Aventuras de Guille, de Dora Alonso (Cuba).
Ponolani, de Dora Alonso (Cuba).
Cuentos judíos de la aldea de Chelm
, de Isaac Bashevis Singer (Estados Unidos).
El dedo mágico, de Roald Dahl (Inglaterra). 
La torre de cubos, de Laura Devetach (Argentina).
Boris, de Jaap ter Haar (Holanda).
Mi amigo el Pespir, de José Murillo (Argentina).
El zoo de Pitus, de Sebastián Sorribas (España).
Cuentopos de Gulubú, de María Elena Walsh (Argentina).
Dailan Kifki, de María Elena Walsh (Argentina).

1971
Cumplen 40 años…
Feral y las cigüeñas, de Fernando Alonso (España).
Cuando Hitler robó el conejo rosa, de Judith Kerr (Inglaterra).
La señora Frisby y las ratas de Nimh, de Robert C. O’Brien (Estados Unidos)
Viernes o la vida salvaje, de Michel Tournier (Francia).

1976
Cumplen 35 años…
El gato Manchado y la golondrina Sinhá, de Jorge Amado (Brasil).
La bolsa amarilla, de Lygia Bojunga (Brasil).
Román Elé, de Nersys Felipe (Cuba).
Agnes Cecilia, de María Gripe (Suecia).
Zepelín, de Tormod Haugen (Noruega).
Sapo y Sepo, un año entero, de Arnold Lobel (Estados Unidos).
 

1981
Cumplen 30 años…
La gripe de Buffalo Bill, de Paco Climent (España).
Algunos niños, tres perros y más cosas, de Juan Farias (España).
El viejo John, de Peter Härtling (Alemania)
Historias de Ninguno, de Pilar Mateos (España).
Filo entra en acción, de Christine Nöstlinger (Austria).
Lydia, reina de Palestina, de Uri Orlev (Israel).
Arañazos en la pintura, de Mirjam Pressler (Alemania).
Rin, el caballo salvaje, de Biohumil Riha (Checoslovaquia).
Jumanji
, de Chris Van Allsburg.

1986
Cumplen 25 años…
El libro de los cerdos, de Anthony Browne (Inglaterra).
Chipana, de Víctor Carvajal (Chile).
El valle de los Cocuyos, de Gloria Cecilia Díaz (Colombia).
El canto de la plaza, de Ana María Machado (Brasil).
La alegría de querer, de Jairo Aníbal Niño (Colombia).
Flor de miel
, de Alice Vieira (Portugal).

1991
Cumplen 20 años…
Memorias de una vaca, de Bernardo Atxaga (España).
Hamamelis y el secreto, de Ivar Da Coll (Colombia). 
El misterio de la mujer autómata, de Joan Manuel Gisbert (España).
Todos los detectives se llaman Flanigan, de Andreu Martin y Jaume Ribera (España).
El pequeño rey de las flores, de Kveta Pacovska (República Checa).
Liddie
, de Katherine Paterson (Estados Unidos).
Memorias de Vladimir, de Perla Suez (Argentina). 

No habrá nada mejor para celebrar el cumpleaños de estos libros que vivir leyendo las historias que guardan. 

Gracias a Cuatrogatos   por la invitación y ! Feliz cumplelibro!

 

 

Oficios y Profesiones.

10 Jun

 

Yo puedo ser. Mural colectivo

  • Hemos desarrollado este curso el proyecto Yo puedo ser…, un proyecto conjunto para todo el colegio, con el que no sólo hemos querido conocer un poco mejor oficios y profesiones,  sobre todo, hemos querido transmitir que puedes ser aquello que te guste o que admires.

Trabajamos para que nuestros alumnos, la mayoría de etnia gitana o de entornos sociofamiliares con dificultades, tengan más y mejores expectativas de futuro.

Y las actividades en las aulas, en los ciclos o todos juntos, han sido muchas. La biblioteca escolar ha apoyado continuamente el proyecto.

 

 

  • Hemos leído y hojeado muchos libros interesantes, divulgativos y de ficción.

“…El Capitán había viajado mucho y tuvo muchas aventuras o era capaz de inventárselas.

Aquellas noches tuvieron la culpa de que yo quisiera ser marinero en un barco de vela, dar la vuelta al mundo y hacer fortuna. Todos queríamos crecer y ser algo.

– Yo seré un señor importante- decía Celso-.

Seré Cabo de la Guardia Civil en domingo, vestido de gala.

Diego pensaba dejarse crecer el bigote.

A Dámaso le gustaría tener una tienda de pan y oler a pan caliente todas las mañanas.

Martín iba a pedir dinero prestado para comprarse un antifaz y luego ir por ahí asaltando estancos.”

Los hijos del Capitán. Juan Farias

 

 

  • Las visitas de muchos profesionales en el colegio, han puesto la guinda a todo lo que hemos aprendido.

 

  • Hemos aportado todo lo que nos parecía interesante. Nuestra compañera Mª Luisa nos ha enviado unas imágenes preciosas sobre oficios que cada vez son más difíciles de encontrar, ¿hace mucho que no los ves?, ¿sabes cómo se llaman?

  • Claro, que los deseos se van construyendo en el tiempo y hay que disfrutar de lo que en cada momento nos sorprenda…

Los niños de la seño Emilia, que tienen 3 años, dicen que de mayor quieren ser

Barbie, Spiderman, Monstruo, Princesa, Rey….

y nos ha encantado Abraham, que nos ha dicho que de mayor…


…! yo quiero ser Niño !


 

 

 

CP Gabriel y Galán, Cáceres

La visita inesperada

13 Mar

No hay tema que se resista en la literatura infantil y juvenil.

La muerte, esa visita casi siempre inesperada, también ocupa su espacio en la lectura. La manera de contar y de ilustrar, nos abre camino de muchas maneras hacia este tema que también es cercano a veces para los niños: casi siempre con la pérdida de algún animal querido o de los abuelos.

Nos gustan estos cuatro libros por la ternura, la cercanía y la habilidad con que los autores dan toques de humor, hablando sobre un tema que habitualmente nos resulta difícil.      

  

 

¿Cómo es posible?!

¿Cómo es posible?!. La historia de Elvis. Peter Schössow, Editorial Lóguez.

 

La protagonista no puede aceptar la muerte de Elvis, su querido pajarito. La compañía de sus amigos y un entierro adecuado, le ayudan a superar este trago.

Una historia llena de suspense, incertidumbres, amistad y un poco de humor, que nos recordará los entierros de hormigas, lagartijas, pajarillos… que hacíamos en cualquier rincón de arena.

 

La caricia de la mariposa

La caricia de la mariposa. Christian Voltz, de la editorial Kalandraka.

 
 
 

El abuelo y su nieto hablan mientras hacen las tareas del jardín, el espacio preferido de la abuela  y donde la recuerdan. Abuelo va respondiendo a las preguntas del niño sobre la ausencia de la abuela, con una chispa de humor, naturalidad y gran ternura. La presencia de la abuela les acompaña, les ayuda a realizar las tareas cotidianas y, sobre todo, les protege.

Originales ilustraciones en forma de collage, sencillas y llenas de sugerencias que enriquecen la historia.

 

Abuela de arriba, abuela de abajo.

Abuela de arriba, abuela de abajoTomie de Paola, de la Editorial SM.

Tomi tiene una abuela y una bisabuela que viven juntas. La abuela vive en la parte baja de la casa y la bisabuela, que tiene 94 años, arriba. Las visita todas las semanas, pero un día, la bisabuela muere.

He visto una estrella que caía del cielo- dijo Tomi.

– Quizás era un beso de la abuela de arriba – dijo su madre.

 

 

La isla de las manzanas.

La Isla de las Manzanas. Juan Farias. Editorial Miñón, 1984.

El abuelo José es ese abuelo que cuenta, que escucha, que da la mano al nieto, convirtiéndose en su mejor amigo. A pesar de haberse ido a la Isla de las Manzanas, ese lugar que nadie que esté aquí puede conocer, regresa a esperarle al lado del camino, cada vez que el nieto le echa de menos.

Las personas, las cosas, el tañido de las campanas, el sabor de la sopa de Mamá o la alegría de hundirse desnudo en el agua, todo y más vive si no se olvida.

A Miguel Delibes.

 


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