Tag Archives: cotidiáfonos

Cotidiáfonos musicales.

28 Ene

Al principio de los tiempos, era el ruido del viento silbando entre las cañas de bambú.

Después, cuando el hombre conquistó el fuego, aprendió a avivarlo soplando suavemente por una caña hueca, y tal vez así surgió la primera flauta.

El cuerpo siempre ha sido un instrumento musical: golpes en el suelo con los pies, batir palmas, chascar dedos, silbar… Y los elementos cotidianos, los que habitualmente nos rodean, han sido los primeros elementos musicales: piedras, huesos, caracolas, semillas, conchas..

Pues con estas ideas básicas y con estos verbos: soplar, frotar, rasguear, pulsar, golpear, sacudir… vamos a hacer nuestros cotidiáfonos. 

¿Te apuntas?

Hemos encontrado muchas ideas para hacer en Diccionario por imágenes de la música, de la editorial Fleurus.

Este libro es también un buen candidato para nuestra biblioteca.

¿Quieres conocer los cotidiáfonos que hemos hecho?

  • Güiros para rascar:

Como teníamos bellotas que habíamos recogido en nuestros paseos campestres, las hemos pintado con témperas para que queden más alegres.

Las hemos metido en una botella de plástico pequeña y hemos traspasado el tapón con un cordón, que se ataba al final a una pinza de la ropa.

Rascando la pinza sobre la botella y también si la agitas, tendremos un cotidiáfono Güiro. Y si quieres saber cómo son los güiros, sólo pincha aquí.

  • Mirlitón:

Son instrumentos que deforman las voces. Hemos hecho uno muy sencillo con un tubo de cartón, un trozo de papel de seda y unas gomas de colores para sujetar.

Ponemos los labios en la abertura y cuanto más agudo sea el sonido que emitamos, más vibra el papel deformando la voz. Nos ha recordado a una trompetilla. El kazoo es la forma industrial del mirlitón.

  • Rascador de nueces:

Una vez abiertas las nueces, las pintamos con témperas.

Cuando estén secas, las pegamos sobre una tabla, o sobre un cartón realmente duro. Con la ayuda de un palo o un lápiz, rascamos sobre las nueces para llevar el ritmo.

Puedes hacerle dos agujeros a la tabla para ponerle un cordón y colgarla del cuello, de modo que la tabla quede sobre la barriga.

  • He visto otros cotidiáfonos muy chulos en otros blogs.

En Para mi peque con amor, Inma, que es todo un tesoro de ideas y de generosidad, nos enseña los bichitos con chapa, que también lo aprendió en otro blog.


En Minieco. Las imágenes lo dicen todo.

¿ A que son preciosos y divertidos ?

Pues nada, manos a la obra, que a los chicos les van a encantar.

Y no olvidéis enseñarles y llevarles libros. Libros en los que se traten los temas que nos interesan en ese momento y que puedan leer, hojear y disfrutar 😉

A %d blogueros les gusta esto: