Tag Archives: derechos de los niños

Querida Malala

23 Oct

4125

Queridos amigos, el 9 de octubre de 2012 los talibanes me dispararon en el lado izquierdo de la frente. También dispararon a mis amigas. Pensaron que sus balas nos harían callar. Pero se equivocaron. La debilidad, el miedo y la desesperación murieron. Y nació la fuerza, el poder y el valor. Soy la misma Malala de antes. Con las mismas ambiciones, las mismas esperanzas, los mismos sueños.

 

Sigue leyendo

Anuncios

40 años con ojos de niño. FRATO

9 Jul

No es fácil presentar a Francesco Tonucci después de tantos años de estudio, compromiso y trabajo en favor del respeto a los niños. O tal vez sí, si lo hacemos sin tanta retórica adulta (necesaria en muchas ocasiones pero seguramente prescindible desde aquí), e intentamos hacerlo con ojos de niño:

Es un señor de pelo y barba blanca, italiano, que dibuja y escribe contando lo que los niños piensan y quieren, frente a lo que los adultos creen que necesitan.

Con el nombre de FRATO ha firmado otro modo de comunicarse y de transmitir ideas sobre la educación. Con dibujos y pocas palabras, es capaz de contagiar reflexiones pedagógicas innovadoras.

Sus aparentes dibujos inocentes no dejan indiferente a nadie pues aportan una mirada cargada habitualmente de una reflexión muy lejana al conformismo y muy cercana a la crítica.

Una crítica que llega a la familia, la escuela, la política… denunciando errores educativos, de posturas tradicionales y progresistas, que a veces soportan con dificutad esta dosis de sátira mordaz.

Escribe Loris Malaguzzi que Frato es como un aguafiestas, un Robin Hood que agita las conciencias tranquilas y apoltronadas, un militante de la provocación infalible.

Los niños a los que defiende a capa y espada son víctimas habituales de la arrogancia de las leyes, de las normas, de las costumbres, de las retóricas, de las didácticas plastificadas, de los falsos pudores que los mayores inventan en la familia, en la calle, en los medios de comunicación, en la escuela …

Sus viñetas van envueltas en humor. Ese humor que tan bien usan los inteligentes como un buen pan que acompaña a un bocado algo amargo y que te hace pasar mejor el trago.

Y es que desde el mundo adulto con qué facilidad perdemos los ojos de niño, tan necesarios para acompañar a la infancia sin cargarles con todos los prejuicios que hemos acumulado en el camino.

Hay que esforzarse y mucho, y tener la honradez de verte reflejado en muchas ocasiones en sus páginas y poder reírte de tí mismo. Seguramente se acerque mucho al saber pensar y saber leer.

Francesco Tonucci es muy grande. Pasaríamos horas de alta inversión escuchando sus conferencias que tenemos a mano en Internet.

Compartió este enorme respeto por los niños con Gianni Rodari y curiosamente el libro que hoy es protagonista, comienza con un texto que me gusta recordar con frecuencia: Un señor maduro con una oreja verde. Una oreja de niño pegada a un mayor que le sirve para oír cosas que un adulto nunca se para a sentir y para escuchar las cosas que los niños cuentan.

Pues con esta oreja que nos contó Rodari, y con los ojos de niño que nos dibuja Frato, podríamos hacer una escuela, una calle, una ciudad, una casa, una familia… cada vez mejor.

Letras en los cordones.

17 Jun

Letras en los cordones.

Cristina Falcón Maldonado. Il.: Marina Marcolin

Editorial Kalandraka

Qué bonito es cuando, desde la páginas de un libro surge la voz de un niño que te cuenta a través de su mirada su intenso mundo. Emociones, compañías y vivencias que acompasan al crecer y hacen conectar al lector con la infancia, donde detalles que en apariencia son sencillos, dejan una huella imborrable.

La voz es de una niña, la tercera entre siete hermanos todos seguiditos que viven con la abuela.

 Claro que para ella no hay nada como la presencia de su mamá que viene los fines de semana: todos duermen con ella para que no haya envidia de los besos, les cuenta historias de cuando era pequeña  y con ella, están seguros que nada malo les pasará.

Está descubriendo el mundo tan acompañada, que lo hace también a través de lo que viven sus hemanos, y en especial de Flor, que es la mayor.

Flor ya sabe leer, dice que las letras, que a mí me parecen unos dibujos muy difíciles de entender y de juntar, son contadoras de cosas y que cuando aprendes a leer es como si te contaran cuentos.

A Flor le encanta la escuela y quiere se maestra de mayor. Y aunque es la encargada de cuidar a sus hermanos, sueña mucho.

Yo creo que es por las letras, que a Flor las letras le han metido esas cosas en la cabeza.

Este libro, tan estéticamente delicioso, no guarda una historia para recrearse, sino muchas historias para pensar, removerte y hacer un poco mejor lo que nos rodea.

Lleno de afectos y de mucha humildad, nos adentra en una familia en donde la madre tiene que trabajar lejos de casa y los niños deben andar un camino largo para ir a la escuela y sin zapatos. No es una historia de otro tiempo, es una historia de hoy en muchos lugares del mundo.

Letras en los cordones surgió a raíz de la participación de Cristina Falcón en una campaña internacional organizada por varias ONG’s en favor del derecho de la infancia a la escolarización y la educación.

Sorprende el hecho de que el relato está contextualizado en un tiempo pasado pero, lamentablemente, todavía en las escuelas rurales y de montaña, en Latinoamérica, los niños caminan dos horas para llegar a la escuela y no tienen zapatos.

Y a veces suceden estas maravillosas coincidencias, en donde hay una buena historia y una buena ilustración.

Marina Marcolin llena de romanticismo las páginas, usando papeles viejos en tonos beis, cuadernos de escritura de pauta, letras de imprenta, lápiz y acuarelas abocetadas…

Ilustraciones que cargan de emoción cada línea escrita.

Pensaba que qué protagonistas son las letras en nuestras vidas desde pequeños. No siempre son fáciles y a veces se ponen bravas cuando se juntan, otras se quedan calladas… pero cuando se encienden, cuando se abren, el mundo se hace inmenso, y con ellas vas cambiando y creciendo.

Pero no todos los niños y niñas tienen acceso a la educación. Y casi siempre, la falta de zapatos va asociada a la falta de letras. Más de 75 millones de niños en el mundo no van a la escuela, de los cuales las niñas sufren aún más esta carencia.

Uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015, es velar porque todos los niños y niñas puedan terminar un curso completo de enseñanza primara. Este objetivo hará que el resto de los propuestos progresen. Si tienen acceso a una educación de calidad pueden ayudar a conducir a su país fuera de conflictos, de la pobreza y hacia la recuperación y crecimiento económico.

Si quieres saber más: UNICEF y Campaña Mundial por la Educación en España.

=

Con la lectura de este libro he sacado unas imprentillas de madera muy curiosas con letras mayúsculas y minúsculas, signos y dibujos.

  • Jugamos con ellas a estamparlas y nombrarlas, construir nuestros nombres, hacer palabras y colgarlas de cordones en el papel o que sigan un camino, colocarlas en el orden alfabético…

 

Y pensar en el modo de que las letras lleguen a todos los niños, junto a unos buenos zapatos.

A %d blogueros les gusta esto: